
En el muelle de Derrich, unas pocas figuras están reunidas a la sombra de un cobertizo. Junto a ellos, bajo la luz de la luna, relucen las placas de protección, así como muchos de los instrumentos externos del navegador descubierto hará ahora 7 meses.
- Como podéis observar - habla Owen, el Maestre del recién creado Gremio de los Navegantes - cada vez tiene mejor aspecto el navegador, y en breve confío que estará listo para zarpar.
Los otros dos componentes del Gremio, Judon y Krals, asienten a la espera de mas información.
- He estado estos días investigando en la Biblioteca, para recopilar toda la información referente al manejo de los navegadores, su cuidado, sus piezas mas sensibles.., en definitiva, todo lo que nos podría ser útil si alguna vez zarpamos a bordo...
- Pero ¿que más falta? - interrumpe Judon - Hemos estado viendo las idas y venidas de los mecánicos, tejedores, astrólogos y todo bicho viviente a contemplar y curiosear el navegador y sus instrumentos... parece como si el resto de la isla conociera mejor el navegador que nosotros mismos…
- No nos precipitemos, Judon... por mis investigaciones en la biblioteca y sobre el diario del navegador he deducido que la tripulación con la que salio el navegador en su ultimo viaje fueron 3 navegantes, 1 mecánico, 1 tejedor, 1 astrólogo, 1 Galeno, un comerciante y un explorador, así que es importante que el resto de gremios estén familiarizados con el navegador para cuando decidamos zarpar.
- Y ¿cómo están las cosas por el consejo? ¿y sobre nuestro Guardián? - pregunta Krals
- Pues el consejo decidió levantar la restricción de los 40 nuquels, así que por ese lado no tendríamos problemas para hacernos a la mar. Sin embargo, la expedición deberá ser propuesta y aceptada por el consejo antes de poder ser realizada, así que aun quedan muchas reuniones del consejo en las que se discutirán las propuestas mas peregrinas que os podáis imaginar antes de que podamos utilizar el navegador. Y nuestro Guardián aún esta casi constantemente en las dependencias de los galenos y mecánicos, intentando recuperar sus funciones, y principalmente... su memoria.
- Así que seguimos varados- dice Judon con decepción.
- Si, así es... pero podemos ir haciendo muchas cosas... hacer una lista con provisiones y útiles que vayamos a necesitar, hablar con el resto de Gremios para ver que miembros nos quieren acompañar, seguir revisando el navegador para que siga todo a punto, detallar la ruta que queremos tomar... y sobre todo, ¡no cejar en nuestro empeño de contemplar nuevas costas! Ahora, os tengo que dejar... tengo que ir al consejo.
El maestre del Gremio de los Navegantes se dirige hacia la fortaleza, mientras que los dos restantes miembros se quedan pensativos, pensando en todo lo que falta aun para poder salir de la isla.